viernes, 31 de agosto de 2012

El suicidio

El suicidio es un hecho que aun en nuestros días sigue creando debate acerca de la moralidad a la que se enfrenta y la consideración de este hecho como una forma de liberarse del sufrimiento terrenal. Es por este motivo que he decidido sumergirme, a grandes rasgos, en las concepciones que se le han atribuido a lo largo de la historia, destacando su paradójica relación con la vida humana desde la antigüedad y los tiempos de Sócrates hasta nuestros días, haciendo mayor hincapié en el Romanticismo y la cara mas poética del este

El suicidio en la antigüedad era aceptado en condiciones de enfermedad, vejez (Celtas, Vikingos) e incluso por honor (China, 1800 A.c.) .En Grecia se observan innumerables referencias al suicidio por conducta heroica y patriótica, fanatismo, locura y por decreto (Sócrates).En Roma solo se castigaba el suicidio irracional, aceptando el suicidio en relación a la idea del “Bien morir”.Los estoicos, pitagóricos, platónicos, aristotélicos y epicúreos influyeron de forma decisiva en el concepto romano del suicidio como liberación al sufrimiento. En este período considero importante destacar la figura de Séneca (Siglo I D.c.) perteneciente a la escuela filosófica estoica, que llegó a considerar el suicidio de Catón como “el triunfo de la voluntad humana sobre las cosas” ,acto que él mismo también llevo a cabo abriéndose las venas de los brazos y las piernas por orden de Nerón. Defendía la “Buena muerte” y con ello la muerte voluntaria, a la cual hace referencia en sus Cartas con frases tales como: “quién ha aprendido a morir ha desaprendido a servir y está por encima de todo poder”.Otra de sus obras donde podemos encontrar referencias a estas ideas es en “De la brevedad de la vida”.

Con el Neoplatonismo se extiende la idea de que el ser humano no debía quitarse la vida voluntariamente puesto que este hecho tendría repercusiones negativas para el alma después de la muerte. San Agustín (354-430 D.c.) consideraba el suicidio como una perversidad detestable y abominable, idea compartida por el Islamismo el cual atribuía más gravedad al suicidio que al homicidio. Durante la Edad Media el suicidio es penado rígidamente por las leyes religiosas, de tal manera que los cuerpos quedaban deshonrados. En el Renacimiento, aun existiendo las penas religiosas, existe un período donde el suicidio se hace notable siendo este denominado “el mal del siglo”.



El Romanticismo resultó ser un período importante dado la concepción del mundo y del héroe romántico reflejado en el arte y la literatura de la época (S. XVIII-XIX), lo cual tuvo grandes repercusiones en la juventud del momento. En Europa tuvo especial repercusión el suicidio de Thomas Chatterton, lo que simbolizó la idea del artista incomprendido que a los dieciocho años creyó haber alcanzado el límite de su creación, lo que supuso una moda entre los escritores románticos: Genio y muerte prematura, así como el canon del suicidio por razones amorosas. Una gran representación del sufrimiento por amor no correspondido y su trágico final resultó ser la obra de Goethe “Los sufrimientos del joven Werther” (1774), obra que marcó un antes y un después en cuanto al estilo literario y reflexivo, así como en los sucesivos suicidios entre los jóvenes alemanes que tuvieron lugar tras su publicación. Esta obra relata la historia de un joven que se enamora de una mujer casada y que finalmente acaba suicidándose al no ser correspondido, observando constantemente, a través de dos visiones distintas, el debate suicidio como liberación (Werther)/suicidio como acto inmoral (Albert), destacando frases como “me parece igualmente  raro tachar de cobarde a quién se quita la vida; como no sería pertinente tildar de cobarde a quién muere de una fiebre maligna”(Werther) y “No puedo imaginarme como un hombre puede ser tan estúpido que acabe pegándose un tiro; solamente el pensarlo me produce repugnancia” (Albert). En la obra aparecen símbolos que reflejan ciertas mentalidades religiosas como es el hecho de que al entierro del protagonista no acude ningún sacerdote, lo que deja entrever por parte del autor que la concepción negativa o de acto inmoral ha surgido como consecuencia de la evolución moral del ser humano. Esto expone claramente la ola moderna de la época, donde se empezaban a rechazar los viejos preceptos medievales y empezaba a echar raíces la confianza ciega en la ciencia. Tras su publicación se llego hablar de una “epidemia suicida”, llegándose a prohibir la venta de la obra en el año 1775.

En el ámbito de la pintura del siglo XVIII y XIX existen diversos cuadros en los que se representa el suicidio como expresión artística, como es “Suicide”1877 de Eduard Manet, en el cual se puede observar un hombre tirado en la cama con una pistola en la mano y una mancha de sangre en el corazón.

El suicidio se ha visto reflejado, no solo en personajes literarios y en cuadros, sino también en personas reales y autores que han dejado huella en la literatura y en el arte, tale como Hemingway, Heinrich Von Kleist, Mariano José de Larra, Emilio Salgari, Silvia Plath, Yukio Mishima, Van Gogh o Virginia Woolf, a la cual quiero prestarle especial atención. De esta escritora se dice que no se suicidó por una enfermedad mental sino por su miedo a la locura, lo que lleva a pensar en la muerte como forma de excluir todo lo que no sea una vida sana y con ello la demostración de que el suicidio y el amor por la vida no son polos opuestos tan distantes. Virginia Woolf destacó por su ansia de demostrar que la literatura no debía de contentarse con presentar lo superficial de las cosas, sino que debía captar las fluctuaciones de lo personal y el inconsciente, y es esta búsqueda lo que la desgastó hasta el punto de temer que se pudiera dañar su mente y su personalidad. La insatisfacción derivada del empeño en crear algo que la contentase, los cambios sociales, la guerra y el miedo a la locura acabaron por llevarla al suicidio. Fue encontrada ahogada en la primavera de 1941.

En este caso me parece interesante mencionar la película basada en la vida de Virginia Woolf “Las Horas”, largometraje que narra en tres tiempos distintos tres formas distintas de depresión en tres personajes femeninas distintas, a través de las cuales se muestran las distintas formas de vivir en el vacío existencial, planteando cuestiones acerca de la existencia única o no de la muerte física, de las formas de morir o aguantar una vida que no podemos elegir. En la película aparecen el suicidio  como forma de libertad encarnada en Virginia Woolf, la cual anuncia su muerte con palabras como “Alguien debe morir, y debe ser el poeta, el visionario..”, y el poeta Richard. En los tres episodios se presenta la muerte como elección, como deseo, como cese del dolor.

A lo largo de este mismo período, finales del siglo XIX-XX, el sociólogo francés Durkheim realiza la primera investigación científica, basada en análisis estadísticos sobre el suicidio, estudio que se recoge en su obra “El suicidio”(1897). Este autor definió el suicidio como “toda muerte que resulta mediata o inmediata de un acto positivo o negativo realizado por la misma víctima”, e hizo una clasificación donde diferenciaba entre tipos de suicidio según sus causas, siendo éstos, el suicidio maníaco (alucinaciones), suicidio melancólico (extrema depresión), suicidio obsesivo(especie de ansiedad), y suicidio impulsivo o automático. De sus estudios dedujo conclusiones como:

- Un alto porcentaje de suicidios no eran producto de las alucinaciones puesto que solían ser deliberadamente preparados.

-La raza no podía ser un factor del suicidio.

- Los suicidios aumentaba hasta alcanzar su punto máximo en el mes de Julio y a partir de Agosto descendían.

-La mayoría de suicidios se daba en horas diurnas.

- Consideraba la imitación como un factor psicológico fundamental (suicidio por contagio).

- Los suicidios en países católicos son menos numerosos que en países protestantes, atribuyéndole como causa el hecho de que los protestantes admite el libre examen con mayor extensión que el primero y a su vez por ser una iglesia integrada con menor fuerza que la iglesia Católica.

-También dedujo conclusiones con respecto al estado civil y a la edad, defendiendo el hecho de que el matrimonio disminuye casi a la mitad el peligro de suicidio, que las personas viudas se suicidan mucho más, y que el suicidio varía en razón inversa al grado de desintegración de los grupos sociales de los que forman parte (más cohesión: menos suicidios).

Estableció otra clasificación, con la que diferenciaba entre suicidio altruista, suicidio egoísta y suicidio anómico. El primero estaría mas presente en sociedades o grupos donde se da una mayor cohesión o donde la personalidad individual cuente muy poco. Este tipo de suicidio, aún en las sociedades más cultas, se ve reflejado mayoritariamente por el ejército, dado que en todos los países europeos se ha observado que la actitud de los militares para el suicidio es bastante superior a la de la población civil de la misma edad. En el segundo caso se haría referencia, por ejemplo, a aquellos suicidios que tienen como contenido necesario un desarrollo de la ciencia y una inteligencia reflexiva, aquellos que se dan con más frecuencia en la sociedad occidental. El tercer caso es la muerte voluntaria causada por las irregularidades o anomalías reforzadas por el hecho de que las pasiones se encuentra menos disciplinadas en el momento en que se hace necesario una mayor disciplina, o lo que es lo mismo, es el tipo de suicidio causado por la actividad desorganizada, siendo a su vez la causa de sufrimiento en el individuo. En la sociedad moderna la anomia se presenta como un factor regular y especifico de suicidio.

Según la etiología del suicidio, encontramos que Durkheim habla de distintas causas: En primer lugar hace mención a un estado de melancolía donde el individuo se encierra en sí mismo haciéndose insensible a lo que le rodea. En segundo lugar hace referencia al suicidio epicúreo, representado por aquellas personas que cuando ya no pueden continuar con su fácil existencia optan por matarse. En tercer lugar se encuentra el suicidio activo u obligatorio (por su propia conciencia). También hace mención a un suicidio por obsesión, por incomprensión y al suicidio estoico el cual va mas allá de la personalidad individual, colocándose en estrecha dependencia frente a la razón universal.

Tras exponer todo lo anterior considero importante tratar una de las ideas fundamentales que Durkheim aporta sobre el tema que estamos tratando, y es el hecho de que aun aceptando una predisposición individual hacia el suicidio, explica que ésta es a su vez fruto del medio social en el que vive, que se integra dentro de las conciencias individuales. En la actualidad existen gran cantidad de factores que favorecen la actitud suicida, puesto que vivimos en una sociedad donde parece predominar lo material sobre lo espiritual. La frialdad del cientificismo tecnológico, el estrés, la ambición, la pérdida de valores morales, la soledad y la masificación entre otros, son aspectos que hoy día gobiernan la vida occidental, lo que conlleva una deshumanización cada vez más acentuada y una pérdida del sentido de la existencia. Ante esta situación el ser humano se encuentra cada vez más vacío y perdido, encontrando en muchas ocasiones como último refugio la muerte, hecho que podemos ver reflejado en diversas estadísticas:

Según el Instituto Nacional de Estadística, el suicidio es la principal causa de muerte no natural llegando a superar a los accidentes de tráfico. En 2009 se quitaron la vida 3.429 españoles mientras que la cantidad de muertes registradas por accidentes de tráfico fue de 2.588 personas. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), se produce un millón de suicidios anualmente a nivel mundial, siendo uno de cada cuatro suicidios anuales a nivel mundial, de jóvenes menores de veinticinco años. Es importante tener en cuenta que el suicidio es multicausal por lo que no hay una razón que explique sencillamente la cantidad de suicidios que se da en jóvenes. Otra consideración a tener en cuenta es que el suicidio está muy ligado a las enfermedades mentales, ya que la OMS considera que entre un 80 y un 90% de las personas que se suicidan padecían una enfermedad mental, encontrándose la drogadicción dentro de estas enfermedades mentales que pueden conducir al suicidio.

Por último, y dada los porcentajes anteriormente expuestos, quisiera hacer mención a la película “VERBO”. En este largometraje se trata el caso de una adolescente de 15 años con tendencias suicidas. La película refleja de forma original todos aquellos pensamientos que se pueden suscitar en la mayoría de adolescentes como es la incomprensión o a falta de identificación con el mundo que les rodea, desencadenando así una batalla interna, donde las fuerzas del individuo pueden y deben luchar, a través de la palabra, para no dejarse vencer por el miedo y afrontar la vida con optimismo, construyendo así un mundo en el que poder ser uno mismo.

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