Música, películas, amor, estudio, comida, sueño, suelo, cielo, luces y ruinas, todo se construye y se destruye y los mortales creemos existir, todo un suicidio colectivo, caminando en una sola dirección, inútiles todos, inútil todo, abismos y paredes, tan parecidos.Que locura pensar que somos algo fuera de nosotros, yo solo se sentir, crear y guardar, nunca acabo nada porque nunca empiezo nada, me siento en cualquier borde y juego a saber de que hablan las cosas inertes, todo inerte.
No puedo aprender, ni siquiera escribo bien, y llevo toda mi vida intentando inmortalizar lo mas profundo de mi, pero no hay nada, joder ni un puto punto bien situado! Con este viento arrastro este momento a la cámara de gas, toxicidad, veneno para brindar por mi papel protagonista en esta historia, la única que conozco.
Aun seguimos pensando que podemos despegarnos de nosotros mismos para no volvernos locos, que utopía mas pomposa, olvidar que no vemos mas de lo que nuestra anatomía nos permite es olvidar que nuestra mente nunca conseguirá equilibrarse.Como una escopeta de feria siempre andamos desviados, hacia la izquierda o quizás a la derecha, mientras las coordenadas norte, sur, este, oeste, espacio, tiempo, noche y día pretenden situarnos.
Que ingenua es la mente humana creyendo en mitades, en porciones de un globo azul y marrón colgado en la pared, gastando números, absorbiendo letras, vomitando hasta reventar cualquier ley física o natural, plantando la anormalidad en nuestros balcones y muriendo sin oxigeno en el calor de nuestros limites.
Que cínico es todo lo que somos y tenemos, creo que seremos capaces de colgarnos la luna al cuello y bebernos el mar sorbo a sorbo, somos tan grandes y sabios que algún día moriremos en la hierba que no ha crecido, oiremos un “gracias por venir” un segundo antes de irnos y nos darán la bendición por callar el suicidio de un Dios.
Algun dia nuestro futuro dependerá de una única ley divina: Mi gran dedo meñique en el enchufe de pequeña “me dio este don” para transformar mis ultimas palabras en un “yo regalo algo superior”.
